Puede que para muchos saber que alguien se dedique a hablar de ropa, cómo usarla y cómo combinarla sea algo muy banal, un tema demasiado superficial. ¿Pero qué tal si te dijera que para mi la moda se convirtió en una herramienta para superar problemas personales?

Sí, hoy me atrevo a contarles un tema muy personal pero estoy segura que allá afuera no soy ni seré la única que pasa por estos problemas. Y me gustaría pensar que quizá lo que lean hoy pueda ayudar a alguien más.


Mi historia comienza hace muchos años, exactamente en el colegio. Fui una de esas chicas que no la pasó tan bien. Pese a no ser una chica tímida y para nada introvertida, la “chacota” que recibí en el colegio lastimosamente me afectó mucho y me volvió una persona muy insegura con mi apariencia. Para mi mala suerte esa parte no he podido superarla.

No se los cuento para que sientan pena por mi, porque a mí misma me molesta no lograr aceptarme como soy; sobre todo porque soy consciente de que no puedo cambiar de cuerpo y viviré en él lo que me quede de vida. Me molesta saberme inteligente y no poder solucionar un problema como este, y más por que llevo 2 décadas teniendo baja autoestima, que suele empeorar por temporadas (hay temporadas muy fuertes en las que no me gusto ni un poco y otras en las que simplemente estoy tranquila conmigo misma).

Ahora, se podrán imaginar lo irónico que resulta el que una persona que tiene tantas inseguridades se atreva a mostrarse continuamente en fotografías, sabiendo que podría recibir cualquier tipo de calificativos en el cruel Internet (hasta yo me lo cuestiono porque me vuelvo más insegura cuando tengo que aparecer en fotografías o videos).

Pero es aquí donde entra la explicación de por qué hago lo que hago…


Yo encontré en la moda y en la ropa una especie de armadura. Descubrí que mis inseguridades se amilanaban cuando yo me sentía “bien vestida”. Esa sensación de seguridad sobre mí misma era algo que no lograba sentir así nomás ni por mi cuenta. Es por eso que me enamoré de la moda. Para mi ya no era un tema superficial, era un modo de ayudarme con mis inseguridades que se volvió en algo muy importante en mi vida.

En el proceso también aprendí que esta armadura era un medio para expresar mi gusto por la estética. El dejar volar mi imaginación para crear atuendos que salieran de lo cotidiano se convirtió en mi pasatiempo.

Yo no escribo un blog de estilo personal porque quiero tener el ropero más grande del mundo o mostrarles lo “increíble” que es mi vida y que me regalen mil cosas. Lo escribo para enfrentar a mis demonios personales, porque es una especie de terapia para mi.

Así fue como mi pasatiempo se convirtió en mi trabajo. Me capacité para conocer más, estar más preparada y mejorar la estética en todo lo que hacía para mi blog.


Estoy en la búsqueda de un soporte profesional porque realmente quiero mejorar un 100%. Ya he venido dando grandes pasos, pero esa es mi meta a corto plazo.

Esta vez les quise contar mi historia porque nadie sabe lo de nadie y muchas veces me he cuestionado si es algo positivo para mi dedicarme a esto. Quiero llevar algo constructivo a la vida de los demás y no sabía si escribir un blog sobre moda iba a ser un buen medio y una buena forma. Pero esta es la verdad de la milanesa, lo que se esconde detrás del blog y que quizá, si hay por ahí alguna chica que tenga problemas de autoestima, sepa que cosas cotidianas como vestirse pueden ayudarte a escalar, como dice la canción “pasito a pasito”, en tu confianza personal.

A veces no calculamos el poder que puede tener la ropa en las personas y en la mía hace mucho.

Y siempre recuerda ser bueno con las personas, en este mundo nadie es perfecto… excepto Beyonce! jajajaja

Con cariño, Yayi